Una red dedicada a la explotación laboral fue desarticulada tras una investigación que permitió rescatar a cuatro argentinos sometidos a condiciones de trabajo forzado en un establecimiento rural de Pilar, provincia de Buenos Aires. La Policía Federal Argentina (PFA) detuvo a nueve personas, en su mayoría de nacionalidad china, y secuestró armas de fuego, más de 20 millones de pesos y 21.000 dólares.
La investigación comenzó a partir de una denuncia del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE), que alertó a través de la Línea 145 sobre posibles casos de explotación laboral en un predio rural. A partir de esa información, detectives del Departamento Trata de Personas de la PFA iniciaron las tareas para identificar a los responsables y determinar cómo operaba la organización.
Falsas ofertas de trabajo y amenazas con armas
Los investigadores establecieron que la organización captaba a personas de bajos recursos en la provincia de Santa Fe mediante falsas propuestas laborales y luego las trasladaba hasta un establecimiento rural de Pilar. Una vez allí, las víctimas debían realizar tareas físicas extenuantes vinculadas con la cosecha y la producción de hortalizas, mientras permanecían alojadas en viviendas precarias.
Según la investigación, los integrantes de la banda cumplían distintas funciones, desde la captación de trabajadores hasta la coordinación de los traslados. Además, les quitaban los documentos personales y los sometían a condiciones laborales abusivas bajo constantes amenazas con armas de fuego.
Con las pruebas reunidas, el Juzgado Federal de Campana ordenó un allanamiento en el predio ubicado sobre la calle El Pial. Durante el operativo, los efectivos rescataron a cuatro personas y detuvieron a ocho sospechosos, seis hombres y dos mujeres, que intentaron escapar por la parte trasera del establecimiento cuando advirtieron la presencia policial.
Armas, dinero y vehículos secuestrados
Durante el procedimiento, la PFA incautó una escopeta calibre 12/70, dos revólveres, municiones, un rifle de aire comprimido y numerosas vainas servidas. También secuestró una camioneta que habría sido utilizada para trasladar a las víctimas, una notebook, una tablet, un pendrive, ocho teléfonos celulares, una máquina contadora de billetes y documentación.
Entre los elementos incautados, los investigadores encontraron además 21.000 dólares y más de 20 millones de pesos, que quedaron a disposición de la Justicia junto con el resto del material probatorio.
Personal de la Coordinación Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata participó del operativo y brindó asistencia y contención a los cuatro trabajadores rescatados.
El análisis de la documentación secuestrada en Pilar permitió a los investigadores identificar otro punto clave de la organización en la localidad santafesina de Antonio Obligado. Allí, según la pesquisa, funcionaba la base desde la que captaban a los trabajadores.
A partir de ese hallazgo, la Justicia ordenó un segundo allanamiento, que contó con la participación de efectivos de la División Unidad Operativa Federal Resistencia de la PFA. El procedimiento terminó con la detención de un ciudadano taiwanés señalado como uno de los principales integrantes de la red y presunto responsable de captar a las víctimas.
En ese domicilio, los agentes también secuestraron dinero de origen taiwanés, un teléfono celular y documentación migratoria. Con esta detención, la investigación sumó nueve personas arrestadas, todas mayores de edad y acusadas de trata de personas.
Según informaron , las cuatro víctimas recibieron asistencia especializada tras el rescate, mientras que los detenidos y los elementos incautados quedaron a disposición del Juzgado Federal de Campana.
