Un cóndor andino juvenil será liberado en los próximos días en Córdoba después de completar su rehabilitación en la Reserva Tatú Carreta, donde logró recuperar el peso y las condiciones necesarias para regresar a la naturaleza. Antes de su liberación, el ejemplar recibirá un nuevo rastreador satelital que permitirá seguir sus desplazamientos y estudiar su comportamiento en libertad.
El macho juvenil había sido rescatado en mayo en La Paz, luego de que vecinos lo encontraran en la banquina de la Ruta Provincial 14 sin poder volar. Finalmente, la Policía Ambiental trasladó al animal al centro de rehabilitación de grandes aves ubicado en Casa Grande.
Los estudios veterinarios determinaron que el cóndor no presentaba contaminación con plomo, una condición que facilita su recuperación, aunque sí tenía un peso muy inferior al esperado. “Cuando los lugareños lo encontraron, dieron aviso a la Policía porque el cóndor no podía volar. Sin embargo, los veterinarios del Tatú Carreta hicieron todos los estudios pertinentes y solo hallaron que tenía muy bajo peso”, explicó Adrián Rinaudo, secretario de Policía Ambiental.
Durante su rehabilitación, el ejemplar recibió una alimentación adecuada y realizó ejercicios en una jaula voladora de grandes dimensiones para recuperar musculatura y fortalecer sus condiciones para el vuelo. Cuando obtuvo el alta veterinaria y comportamental, los especialistas determinaron que estaba en condiciones de regresar a su ambiente natural.
Un rastreador de fabricación nacional
Esta liberación tendrá además un componente científico particular, ya que el cóndor llevará un nuevo prototipo de rastreador satelital desarrollado en Argentina. El dispositivo fue donado por Bio Tag Lab, una empresa dedicada al desarrollo tecnológico para el monitoreo y la conservación de fauna silvestre.
Según se informó, el rastreador se coloca sobre la espalda del ave mediante un arnés con cinta de teflón hipoalergénica y cuenta con un sistema de carga mediante pantalla solar. Además, está diseñado para desprenderse después de cuatro o cinco años, sin afectar la movilidad del animal.
“Este transmisor es de industria nacional, tiene un valor menor a los importados y un sistema que se desprende en 4 o 5 años”, explicó Andrés Capdeville, integrante de Ecoparque y presidente de la Fundación Caburé-í.
El ejemplar llegó a la reserva con 4,5 kilos y actualmente pesa alrededor de 10 kilos, según detalló Javier Álvarez, responsable de Tatú Carreta. Además del rastreador, los especialistas le colocaron un chip interno para facilitar su identificación.
Con esta nueva liberación serán seis los cóndores andinos que cuentan con seguimiento satelital en Córdoba. Los cinco ejemplares anteriores fueron hembras y recibieron los nombres de Carlita, Pocha, Rosita, Pacha y Taba.
Qué buscan conocer con el seguimiento
Los datos obtenidos por los dispositivos permiten conocer los recorridos de cada ejemplar, los sitios que utiliza y su adaptación después de recuperar la libertad. La información también sirve para comparar los comportamientos individuales y entender cómo interactúan los cóndores de las Sierras Grandes con otras poblaciones de la región andina.
El seguimiento forma parte de un trabajo científico conjunto entre la Universidad Nacional del Comahue, el CONICET, la Universidad de Konstanz de Alemania y el Parque Nacional Quebrada del Condorito, con participación del Gobierno de Córdoba y la Reserva Tatú Carreta.
Desde el Parque Nacional Quebrada del Condorito señalaron que la población estable de cóndores en las Sierras Grandes ronda entre 50 y 100 ejemplares durante todo el año. Por eso, los movimientos registrados por los transmisores aportan información para conocer mejor los hábitos y desplazamientos de la especie en Córdoba.
El cóndor andino es una especie de fauna silvestre protegida por ley y declarada Monumento Natural Provincial en Córdoba. Su conservación resulta clave para los ecosistemas porque, al alimentarse de carroña, contribuye a reducir la propagación de enfermedades y bacterias en ambientes naturales.
La liberación del nuevo ejemplar permitirá así sumar información científica sobre la especie y, al mismo tiempo, darle una segunda oportunidad en libertad después de haber sido encontrado herido y con bajo peso a la vera de una ruta cordobesa.
